Aunque todo amor sea vivido como único y aunque el sujeto rechace la idea de repetirlo más tarde en otra parte, sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso; comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte, de amor en amor.
Ayer entré al taller de mi nuevo trabajo. Pintado en una bandera pirata aparecían las palabras "Religión o Muerte". Me quedé un rato pensando en eso. Pensé en la religión, en la mia, si la tengo. En mis debates internos por reconocer algún Dios de aquellos que me invitaron a conocer a lo largo de mi vida. Y no di con ninguna conclusión. Tuve que replantear el tema de la Fe. En qué creo realmente. En éste último caso fue más fácil llegar a algo. Creo en las personas, la creencia más aleatoria quizás que tengo. Las personas hacen milagros? Acuden siempre a la necesidad de uno? Escuchan? Es muy jugado creer en seres tan imperfectos como uno, pero ser humanos es quizás lo único que nos une los unos a los otros. No se. No intento dar un mensaje pesimista acá. Todo lo contrario, al margen de todas esas cuestiones, no he dejado ni un segundo en creer y confiar en las personas, o al menos en mis seres queridos más cercanos. Y la bandera? Un escudo pirata (si si, pirata, negro con la calavera y los huesos cruzados) con un mensaje tan profano como ese. Qué es lo que querrá decir en realidad? Supongo que en su momento descubriré tal significado. Hasta entonces no deja de ser algo muy bizarro. Y si hablo de fe hablo de confianza. Qué es confiar? Poner mi vida en manos de otra persona? A ese límite? quizás si. Quizás "confiar" no sea esa palabra justa. Y si hablo de religión como aquellas personas que juntas depositan su confianza las unas en las otras para llevar adelante las más asombrosas hazañas? Bajo ese concepto el motivo de esa extraña bandera tiene un poco más de sentido.
Un himno al viejo y solitario lobo enamoradizo que todos llevamos dentro. Nada más ni nada menos que de la mano de dos grandes: Eric Clapton y Mark Knopfler de Dire Straits.
What'll you do when you get lonely And nobody's waiting by your side? You've been running and hiding much too long. You know it's just your foolish pride.
Layla, you've got me on my knees. Layla, I'm begging, darling please. Layla, darling won't you ease my worried mind.
I tried to give you consolation When your old man had let you down. Like a fool, I fell in love with you, Turned my whole world upside down.
Chorus
Let's make the best of the situation Before I finally go insane. Please don't say we'll never find a way And tell me all my love's in vain.
Porque uno se engancha pero a veces teme, y en la búsqueda de sí mismo se pierde, y esa simpleza universal que aparenta ser el amor te deja parado de cabeza frente al mundo para que finalmente elijas el camino del rutero solitario. Buscá esa estabilidad, pero si no la encontrás, la búsqueda de uno mismo está siempre pendiente.
Un post que está obviamente dedicado y va sin hoja de ruta.
Me encanta cuando los bondis van super rápido y en esas agarran una curva y ves como el estomago se tensa y las cabecitas de los q van adelante se inclinan hacia el costado opuesto del bus. Por supuesto que está bueno cuando uno viaja sentado, porque la verdad el zamba humano que produce la misma situación cuando uno está viajando parado y además cargando las entregas de la facultad me rompe bastante las pelotas. Más ahora cuando hace frío; uno va tan emponchado por la vida que ni moverse puede y se vuelve totalmente torpe. O tu vida o tu nota(¿?) Eterna cuestión.
El otro día me puse a meditar un cacho sobre la vida y sus vueltas. Casualmente en mi casa, donde tengo mi pequeño recinto para hacer las cosas de la facu tengo una alfombra sobre el suelo de madera. Cuando me canso de preparar entregas o necesito tirarme 10 minutos a mirar el techo es en ella donde lo hago. Así es, me tiro en el piso boca arriba y pienso. A partir de ahi todo baja solo a mi capocha. Y de hecho me gusta bastante estar tirada en la alfombra. Suelo quedarme bastante seguido hasta entrada la madrugada haciendo los deberes para la facultad, tengo costumbres noctámbulas severas y siemre pero SIEMPRE llega un punto de la noche en que dejo de cortar papelitos, y automáticamente me desplomo en el suelo y acaricio la felpuda y cómoda alfombra.
Miento si digo que las mejores ideas me vienen a la mente mientras estoy en la alfombra. En realidad nada de lo que pienso mientras estoy boca arriba en el suelo es tan reelevante. Pero me causo gracia el hecho de tener esta manía, sin duda mejor que comerse las uñas.